Nuestra misión es glorificar a Dios formando, perfeccionando y equipando a los santos para la obra del ministerio, con la Palabra de Dios como fundamento central de toda enseñanza y acción.
Creemos en el poder del Espíritu Santo para transformar vidas por medio de la Palabra, capacitándonos para vivir en obediencia, santidad y propósito.
Como iglesia, estamos comprometidos con la predicación fiel y la exposición del evangelio, edificando a los creyentes y extendiendo el Reino de Dios con un espíritu misionero que nos impulsa a alcanzar, discipular y enviar.
Anhelamos ser una iglesia viva, madura y comprometida con la verdad del evangelio, edificada sobre la centralidad de la Palabra de Dios y movida por el poder del Espíritu Santo.
Una comunidad donde cada miembro sea formado, perfeccionado y enviado, reflejando el carácter de Cristo en cada ámbito de su vida.
Queremos ser un instrumento de transformación en nuestra generación, proclamando el Reino de Dios con integridad, amor y poder, hasta que toda lengua confiese que Jesucristo es el Señor.